Desarrolla esta capacidad y encuentra nuevas oportunidades donde no puedes verlas

Para no amargarte la vida, cuando alguien te “caiga mal” o cuando te cueste trabajo aceptar una situación, focaliza ese lado bueno que todos tenemos, ese lado positivo que tienen todas las cosas, aunque sea muy pequeño.


Poco a poco ve aceptando los derechos que tienen las personas a ejercer su propio estilo y la forma de ser, y a aceptar todo lo que te sucede porque siempre trae algo bueno, sólo es cuestión de poner atención para descubrirlo.

El tiempo y nuestras propias experiencias nos enseñan que toda situación, objeto o persona tiene sus opuestos; sus pros y contras, sus virtudes y defectos, su lado oscuro y su lado luminoso, etc.; es una ley o principio de la vida, la eterna dualidad de toda la existencia.

Por salud, y para llevarnos mejor con la vida, con todos y con todo, conviene que evaluemos ambas partes antes de entrarle a un negocio, a una relación o a un compromiso, pero una vez que ya estamos adentro, conviene también, concentrarnos en lo positivo, en las virtudes, etc.; con ello podremos sacarle provecho a las cosas y poder disfrutar de ellas.

Recuerda que en aquello que nos fijamos o nos concentramos, lo hacemos crecer con la energía de nuestra atención.

Tu pareja puede tener muchos defectos, tú también los tienes, concéntrate en sus virtudes para que puedan crecer. Los hijos son una gran responsabilidad, y a veces “dan mucha lata” pero también dan muchas satisfacciones y es la mayor realización de los seres humanos.

Los clientes también tienen sus defectos, podrán portarse desesperados, exigentes, mal encarados, pero si no fuera por ellos no podríamos tener un negocio; satisfacer sus necesidades a través de un intercambio por dinero es la razón de ser de nuestra tienda; lo mismo sucede con los proveedores.

Y así es con todo, personas, instituciones, situaciones, etc. En la historia y en la mayoría de las películas, nos han enseñado que sólo existen buenos y malos, héroes y villanos; sin embargo, investigadores contemporáneos nos han mostrado una visión más amplia y objetiva: ni los malos eran tan malos, ni los buenos eran tan buenos. Los malos, además de actuar por intereses personales pudieron haber actuado por necesidad, desconocimiento o porque no les quedaba de otra; los buenos pudieron sólo haber aprovechado las oportunidades que se les presentaron y hasta contar con una buena dosis de suerte.

Los grandes pintores nos enseñaron también, que en un cuadro son tan importantes las partes claras como los oscuras. En la vida, si no fuera por el lado oscuro de las cosas no le daríamos valor e importancia al lado claro. Si no existiera la enfermedad no apreciaríamos la salud, si no fuera por nuestros defectos y errores no podríamos darnos cuenta que también tenemos virtudes y aciertos.

Si llegas a un lugar buscando lo malo, seguro lo vas a encontrar; por el contrario, si te concentras en lo poco bueno que pudiera existir en ese lugar lo notarás inmediatamente.

A nosotros como empresarios nos conviene hacernos el hábito mental de fijarnos en lo bueno. Muchas veces la parte buena de lo malo que nos sucede no se ve de inmediato, se presenta después, en su momento.

Respecto a las personas, los líderes saben muy bien reconocer los talentos y habilidades de la gente y saben aprovecharlas y desarrollarlas.

Entonces, ¿Qué parte quieres ver tú de las cosas, de los sucesos y de las personas? ¿Con qué te quedas de tus experiencias?

Por: Juan José Ceballos/ Revista "El Comercio Tradicional al Detalle", en colaboración con Uneabasto.com. Todos los Derechos Reservados MMXVIII